¡Hola! Me gustaría
compartir con vosotros una reflexión acerca de la tarea que hemos realizado
esta semana, pero enfocada sobretodo a la segunda parte, nuestro vídeo: Soy Educador Social. Ha sido una
tarea para nosotros complicada, emotiva pero sobretodo muy
satisfactoria. Os explico el motivo.
Nos hemos enfrentado al reto de
intentar explicar qué es para nosotros la Educación Social y los Educadores Sociales. Ha sido un reto importante porque no se trataba de dar
definiciones, no se trataba de enunciar las funciones que estos profesionales
tienen. Este hubiera sido un trabajo bastante sencillo y corto, sólo tendríamos
que encomendarnos a Santa Wikipedia (como nuestra profesora de TIC la llama).
Ha sido
también una tarea complicada desde el punto de vista técnico, ya
que hemos tenido que lidiar con programas de edición y montaje de vídeos. Hemos sobrevivido a ello y aprendido, no sin
algo de sudor.
Ha sido emotiva porque decidimos
afrontar nuestro trabajo, desde una perspectiva dura, pero por desgracia muy
real. Decidimos que la mejor forma de explicar el papel de la Educación Social
y de sus profesionales, era hacerlo mostrando la indiferencia que nuestra
sociedad muestra ante el sufrimiento de personas. Y ahí, en ese sufrimiento e
indiferencia, es para nosotros cuando la figura del Educador Social cobra todo
su sentido.
También os he comentado que ha
sido una experiencia satisfactoria. A través de ella, nosotros mismos nos hemos
visto reforzados en nuestra decisión de querer llegar a ser unos buenos
profesionales. El hecho de poder mostrar nuestro trabajo y
difundirlo a través de redes sociales y de manera offline en nuestra facultad,
nos ha hecho darnos cuenta de lo importante que es la reflexión de aquello que
queremos contar y transmitir.
Si hay una reflexión que podemos
sacar como grupo de esta experiencia, es la responsabilidad que tenemos ante el
mundo en el que vivimos. Somos sujetos activos, comprometidos. Levinas afirmaba que hay que
cruzar la orilla para ponerse en el lugar del otro. Que solo así, desde la
escucha y respeto al “otro”, desde la compasión entendida como la voluntad de
dar respuesta a las necesidades de los que sufren, una sociedad puede
evolucionar.
Antes de despedirme, dar las gracias
a mi grupo. Son personas de las que siempre aprendo y me sorprenden por su
compromiso y su saber hacer.
Un saludo y, ¡hasta la próxima entrada! #ESYTIC1617
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